Conociendo a la Uva Albariño

De los vinos blancos que se elaboran hoy en día, los provenientes de la uva Albariño siempre han llamado nuestra atención. Será porque posee esa singular capacidad de unir una exótica paleta de aromas con una equilibrada sensación cítrica-mineral en boca.


Casi enclaustrada en la zona noroccidental de la península ibérica, esta uva de piel gruesa, está totalmente adaptada a las condiciones de alta humedad, influencia oceánica y extrema variación climática y geográfica de su entorno.

El nombre “Albariño” proviene de la palabra gallega “albar” que significa “blanco”. El sufijo “iño” denota procedencia galleguiña (Galicia).

Originaria de Galicia, si se le trabaja bien, puede otorgarnos vinos suculentos, ricos en alcohol, y de gratos aromas y sabores. Los entendidos a veces le encuentran cierta similitud con las características organolépticas propias de las uvas Viognier y Gewürztraminer. Esta particularidad nos da la seguridad de que nos vamos a topar con un vino de paladar ágil y de agradable complejidad. Así que no nos alarmemos si sus precios se sitúan sobre el promedio de cualquier otro vino blanco. ¡Bien valen la pena!

¿A qué huele la Albariño?
Su principal descriptor aromático es el del melocotón blanquillo. Algunas zonas más calurosas gestan toques de albaricoque. Otras notas características son la lima, madreselva, manzana verde, toronja, pera, melón verde, cera o miel de abejas y cierta salinidad marina (briza).

¿Cómo es en boca?
La frescura de este vino es un factor decisivo, por lo que debe mostrar evidente acidez. De paladar ligero a medio, muy cítrico, leve amargor muy peculiar de esta uva y un particular dejo salino. La acidez debe siempre sentirse viva y crujiente.

Maridaje: Cebiches, tiraditos, paellas o risottos marinos, carnes blancas a la parrilla o al horno. Quesos: semiduros como gouda o edam. Podemos pensar en un queso de cabra o feta y, por qué no, un manchego. Ensaladas y vegetales grillados ¿Y si lo emparejamos con una suculenta butifarra?

Existen muy buenos representantes alrededor del mundo: Australia, Uruguay, California (EUA), pero son dos regiones las que se llevan los lauros:


La D.O. Rias Baixas de España. Elabora vinos muy jóvenes y frescos, y también, algunos que debido a sus niveles de acidez y de carga fenólica poseen la capacidad de ser añejados en botella por un buen tiempo. Estos últimos desarrollan aromas y sabores de compota y miel.

En Portugal, la Albariño es parte del “Vinho Verde” o “Vino Verde”, un tanto más bajo en alcohol, más liviano en el paladar y, con una suave carbonatación que nos hace recordar a los “vinos de aguja”. Igual de frutal y floral que su contraparte española, es ideal para carnes blancas y mariscos a la parrilla.

Celebremos la Semana Internacional del Albariño y no esperemos para descorchar uno de sus sabrosos y placenteros vinos. ¡Salud!

Roberto Viacava Duffy, Sommelier peruano y Consultor en Vinos. Colaborador de La Canastería.