Conozcamos al Vino – Primera Parte

El vino es un mundo en él mismo. No hay fermento que iguale la enorme variedad de orígenes, tipos de uva, aromas, sabores, variedades, categorías y componentes orgánicos que tiene el vino. Quizá la cerveza pueda plantear cierto desafío; pero sin lugar a dudas, el vino prevalece invicto en su categoría. 

No hay dos vinos similares. Todos poseen identidad propia, lo que los hace responder de manera individual y distinta a diversos factores condicionantes. ¿Parece una clase de sicología, no? Cierto, lo que pasa es que el vino es un ser vivo, y esto abre la posibilidad de catalogarlos de la misma manera que uno lo hace con las personas.  La elección de los suelos, el tratamiento que se imparte en el viñedo, hasta las fases dentro de la bodega, son determinados eminentemente por el tipo de uva y por el carácter que el enólogo quiera imprimirle al vino.

Si queremos navegar con desenvoltura por estos mares, debemos saber cómo interpretar con precisión la información que nos entrega la  botella que tenemos delante. A continuación, les damos algunas pautas para entender el léxico del vino, y todo empieza por la etiqueta:

¿Qué aparece en la etiqueta? Casi obligatoria es la procedencia del vino (el país o la región), quién lo produce (bodega, autor/enólogo, mayorista-negociante), el año de vendimia o cosecha (2019, 2020), la variedad de uva que compone el vino (Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay, Blend de uvas), grado alcohólico (14% Vol, 13.5% Vol.) y la capacidad de la botella (0.75 Cl.; 0.5 Cl.). Algunos datos son obligatorios y otros son optativos. Debemos remarcar que la mayoría de vinos posee el año de vendimia en sus etiquetas. En muy pocos casos, como en los espumantes, p.ej. el Champagne, sólo aparece la sigla NV (Non Vintage); en cambio, los Millésimes sí llevan año de vendimia. El dato de la vendimia nos permite saber el momento oportuno de consumo  y el potencial de guarda.

Entre los optativos, podemos distinguir el nombre del viñedo, la cantidad de anhídrido sulfuroso u otros aditivos y la nota de cata o análisis del vino. Lo mismo sucede con la información sobre la crianza en barricas de roble: tipo de roble, tiempo estacionado en barricas, porcentaje del vino  puesto en barricas y edad de la barrica.  Debemos tener presente que la obligatoriedad o no de colocar una información puede ser determinada por el ente regulador del país de procedencia o por el país importador. Puede suceder que la información contenida en la etiqueta o en la  contraetiqueta no sea totalmente diáfana, por lo que sugerimos siempre preguntar al personal especializado a cargo de la cava.

Algunas siglas que aparecen en las etiquetas:

A.O.C.: Siglas en francés de Appellation d´Origine Contrôlée. Forma parte de la legislación francesa que garantiza no sólo  los procesos de elaboración, sino la región específica donde se elaboró el vino, con el fin de garantizar su autenticidad.

Muchas veces, estas siglas vienen acompañadas de otros nombres, que establecen diferentes jerarquías de autenticidad (p.ej.  AOC Médoc o AOC Bordeaux).

La ley exige que los vinos deben de ser analizados y probados para incluir las siglas AOC en sus etiquetas, y este proceso además incluye un permiso para la variedad de uvas usadas, el nivel de alcohol, fermentación y otros aspectos.

D.O.  –  D.O.C. (Denominación de Origen – Controlada): Se utiliza mucho en Italia y en España.  Muy pocos países del “nuevo mundo” han adoptado este sistema. Las D.O. son controladas por la ley para garantizar el cultivo de la uva, su fermentación y maduración.

A manera de resumen:

Francia: AOC (Appellation d’Origine Contrôlée)

España: V.P.Ca (Vinos de Pago Calificado); V.P. (Vinos de Pago); D.O.C. (Denominación de Origen Calificada); D.O. (denominación de origen); V.C. (Vinos de Calidad con Indicación Geográfica).

Italia: DOCG (Denominazione di Origine Controllata e Garantita); DOC (Denominazione di Origine Controllata)

Portugal: DOC (Denominacão de Origem Controlada); IPR (Indicação de Proveniência Regulamentada)

Alemania: ‘Prädikatswein’ (QmP Qualitätswein mit Prädikat’); QbA (Qualitätswein bestimmter Anbaugebiete).

Cabe resaltar que las Denominaciones de Origen garantizan autenticidad de origen. No así la calidad del contenido, por lo que es conveniente saber con certeza quién es el productor del vino.

Pongamos en práctica lo aprendido la próxima vez que visitemos nuestra tienda especializada favorita. ¡Buen fin de semana!

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