Estuches y Cestas de Regalo

Una Tradicional e Ingeniosa Manera de Expresar Agradecimiento

Una costumbre muy occidental y bastante arraigada es la de obsequiar cestas o estuches de regalos. Los productos que estén incluidos en ellos dependerán mayormente de la ocasión. Aunque esto último no es exclusivo de que podamos sopesar algún otro detalle para elegirlos: circunstancia, coyuntura, hábitos, predilecciones o aficiones, acontecimiento importante. El ámbito del obsequio puede ser amical, familiar o laboral. El objetivo debe ser siempre que este presente manifieste claramente nuestra gratitud o reconocimiento a la persona que lo recibe.  Dicho esto, haremos una breve historia de los orígenes de esta habitual costumbre.  

Si hablamos de simbología, diremos que las cestas siempre se han usado para trasladar o transportar comestibles, del huerto o del campo, hacia el hogar. Y en tiempos más modernos, del mercado a la casa. Lo mismo sucedía cuando el hombre cazaba pequeños animales para su alimentación, y los llevaba en pequeños bolsos o cestas. No nos olvidemos que Moisés fue colocado dentro de una cesta por su madre, y luego puesto en el río Nilo. Esta acción le salvó la vida; lo que vino después es historia bastante conocida. Sin embargo, todo parece indicar que el embrión de esta forma de regalo se centra en Eostre, una diosa pagana de la antigua Germania (Alemania), que simbolizaba la fertilidad y la vida. Si encontramos alguna similitud con la palabra inglesa Easter (Pascua), no nos sorprendamos. Esta diosa era tomada también como patrona de este feriado religioso. Eostre llevaba una cesta llena de plantas, las cuales iba regalando a manera de obsequio. De aquí se explica la cesta o canastita llena de huevos en la Pascua cristiana (esperanza, resurrección, el regalo de una nueva vida). Interesante ¿sí o no?

Suficiente con la historia. Por lo general, los estuches y las cestas ya vienen con productos predeterminados. Las posibilidades o variaciones son incontables, y generalmente cada presentación ha sido pensada de manera tal, que ningún detalle quede al azar. En el caso de los estuches, si son destilados, por ejemplo, podemos optar por aquellos en los que la botella es la protagonista, o en cambio, podemos enriquecer la experiencia sensorial buscando un estuche o cesta que ofrezca el destilado (Gin, Vodka) con latas o betillas de “mixers” de buena calidad, o con cajitas de especias variadas, que realzan o modifican aromas o sabores. Algunos estuches vienen con vasos idóneos para el tipo de destilado principal: pisqueros, highball, wiskeros. Para el Gin a veces son copas balón.

Si nos inclinamos por obsequiar vinos, hay cestas que vienen con quesos y charcutería que combinan a la perfección. Fuets, chorizos y jamones ibéricos, prosciuttos, quesos manchegos, tres leches, patés, quesos bries y camemberts, harán excelente “match” con el vino. Para saber qué vino con qué queso o charcutería, basta con leer alguno de nuestros artículos pasados. Adicionalmente, podemos recurrir a los estuches y comprar uno previamente armado, o componer uno a nuestro antojo: por terroirs, por tipo de uva, diferentes años de una misma etiqueta, tipos de vino (rosado, blanco y tinto), por países o regiones vitivinícolas. Un vino tranquilo, un vino espumante, y uno fortificado. Hay mucho para seleccionar.

Como ven, las opciones están ahí, sólo necesitamos poner un poco de imaginación y originalidad para escoger acertadamente. Quien reciba nuestra cesta o estuche de regalo quedará totalmente complacido. ¡Los esperamos en La Canastería!

Roberto Viacava Duffy, Sommelier peruano y Consultor en Vinos. Colaborador de La Canastería.