Identifica las distintas cepas de vino

Estar en casa nos permite tener mayor tiempo para aprender cosas nuevas, es por eso que en esta oportunidad, vamos a dedicar un tiempo especial para conocer las diversas cepas que existen y que se utilizan en la elaboración de los vinos más consumidos en el mundo. Son muchos los tipos de cepas, pero en este artículo, te mostraremos las más usadas para que descubras cuál es su aporte en la identidad, expresión y composición de un vino y así cuando tengas una copa en tus manos la experiencia sea mucho más placentera. 

Empecemos con las cepas más usadas en los tintos:

Malbec:

Los vinos que nacen de este tipo de uva, son en esencia, aterciopelados, concentrados e intensos y de gran intensidad aromática. En el caso de los tintos jóvenes, predomina un olor a violetas, y en el caso de los más viejos, un aroma a trufas. Si pensamos en el maridaje ideal de un vino que contenga esta cepa, no podemos dudar que las carnes rojas serían un perfecto acompañamiento.

Merlot:

Da como resultado vinos de baja acidez, con taninos suaves, cuerpo moderado y elegante. Construye sabores a moras, ciruelas y cerezas, y hace predominar aromas a chocolate y café. Puedes maridar un vino que contenga esta cepa con carnes blancas de textura media como el pollo, pavo y cerdo.

Syrah:

Puede envejecer majestuosamente durante décadas. Otorga vinos de acidez moderada, con aromas y sabores a frutos silvestres negros y especias como la pimienta negra. Los vinos con esta cepa combinan perfectamente con carnes rojas y de caza, también son ideales con comidas especiadas, fiambres y quesos como Roquefort.

Cabernet Sauvignon:

De ella nacen vinos complejos, robustos y tánicos, con notas a frutos negros y de color púrpura oscuro o rubí. Su almacenamiento en roble francés revela notas a café, tabaco y chocolate; mientras que en roble americano expresa recuerdos a vainilla y coco. Los vinos con esta cepa son perfectos para maridar con carnes de vacuno.

Continuemos con las cepas más utilizadas en los blancos:

Chardonnay:

De brotación precoz y adaptable a suelos diversos. Le otorga al vino aromas potentes como frutos blancos, de flores, mantequilla fresca, miel, piña y frutas exóticas. Ideal para maridajes con pescados y mariscos; las carnes con poca grasa como el pollo combinan perfectamente con esta variedad.

Sauvignon Blanc:

Produce vinos blancos secos muy elegantes,  con sabores a frutas verdes, a hierba y hojas; presenta recuerdos a las grosellas, al sauco, a las setas y a flores. Su envejecimiento no es fácil, a no ser que se mantenga el vino en barrica mucho tiempo. Acompaña perfectamente a productos del mar y ensaladas. 

Riesling:

Con esta cepa se producen vinos semisecos y dulces. Aporta a la vista un color amarillo paja, presenta un aroma a delicado bouquet floral, manzana verde y ciertos cítricos; en boca expresa sabores a piña, lima y en ocasiones a canela. Los vinos con esta cepa son perfectos acompañantes de pescados, aves y comida china.

Con las características que te hemos brindado sobre cada cepa estarás mucho más que preparado para identificar y disfrutar al máximo de un vino. Recuerda seguir aprovechando el tiempo que tienes en casa para aprender algo nuevo y volverte todo un conocedor sobre el mundo de los vinos.