La Cabernet Franc: Sutil y Vigorosa

Si hablamos de las clásicas uvas tintas bordelesas, con estirpe e historia, la Cabernet Franc completa la trifecta perfecta junto con la Cabernet Sauvignon y la Merlot. Sin ir muy lejos, y sin muchos aspavientos, reclama la paternidad de la Cabernet Sauvignon, la cual gestó junto con la sempiterna Sauvignon Blanc.

El Sudoeste francés y Bordeaux difundieron su cultivo y su utilización para la elaboración de vinos.  Pero es en la ribera derecha del estuario del  Gironde, exactamente en la ciudad de Libourne y sus alrededores, en donde logró alcanzar un excelente nivel de expresión organoléptica. Para ser más precisos: Saint-Émilion y Pomerol.  En estas dos zonas se le conoce con el nombre de Bouchet, y como Bretón en el valle del Loire. Es en este valle, sin embargo, en donde se lograron obtener vinos sólo con esta uva de muy altos estándares de calidad. Destacan los vinos de Chinon, Saumur-Champigny, Bourgueil y Saint-Nicolas-de-Bourgueil.

Si bien esta cepa de personalidad suave y ligera se vio opacada temporalmente por la muscular y potente Cabernet Sauvignon, pudo mantener de manera constante un sitial entre sus pares gracias a una característica muy apreciada por los vitivinicultores: su temprana maduración.  En el mundo de la enología, esto es una póliza de seguro ante el accidental caso que la tardía Cabernet Sauvignon no llegue a madurar del todo.  Sobre el particular, la Cabernet Franc gusta de climas templados a cálidos, en los cuales madura de forma espléndida. Aunque no le disgustan en lo absoluto los climas levemente fríos.  No muestra ninguna preferencia por suelos con cierta particularidad; aunque los suelos aluviales de grava y arenilla le sientan bien. Así mismo, se le ha visto desarrollarse satisfactoriamente en suelos yesosos y de toba volcánica.  

Como es una planta vigorosa, al igual que la Syrah, necesita de un manejo adecuado de su canopia (poda de hojas, brotes y racimos sobrantes), para evitar una sobre producción de racimos y garantizar una óptima calidad de la uva.

¿Qué tipos de vinos nos da la Cabernet Franc?

Vinos tintos y rosados por lo general. En rosados destacan las AOP francesas Rosé d´Anjou y Cabernet d´Anjou procedentes del valle de Loire, vinos refrescantes con suaves toques de grosellas rojas, fresas, frambuesas y pétalos de rosas. Cuando la C. Franc madura correctamente, ofrece jugosos vinos tintos de suaves y pulidos taninos, con notas de grosellas negras, moras, pimienta roja, moras y algunos toques de laurel y regaliz. Dependiendo del terruño o “terroir”, puede presentar algunas pinceladas de bajo bosque, de menta o de yerbas.  Normalmente, a la vista, emite tonos rubíes o granate claros y brillantes. Con algunos años de guarda, surgen aromas a cuero, frutillos en compota, frutos secos y balsámicos.

¿Qué origen debemos elegir?

De Francia: (clásicos) Fronsac, Saint-Emilion, Pomerol y Lalande-de-Pomerol en Bordeaux; Chinon, Bourgueil, Saint-Nicolas-de-Bourgueil y Saumur-Champigny del Valle de Loire.

Italia: (ligeros y afrutados) Friuli-Venezia-Giulia; (complejos e intensos) Toscana.

Argentina: (curtidos y aromáticos) Valle de Uco, Agrelo en Luján de Cuyo, Cafayate en Salta, Valle del Pedernal en San Juan, San Patricio del Chañar en Neuquén.

Chile: (equilibrados, moderada acidez, atractivos) Valle de Rapel -Cachapoal y Colchagua- Valle del Maule, Casablanca en Aconcagua, valle del Maipo.

EUA: (generosos y afrutados) Napa Valley, Mendocino County, Paso Robles, St. Helena (Napa Valley), Oakville (Napa Valley), Rutherford (Napa Valley), Knights Valley (Sonoma County), Sonoma Coast, Sonoma Valley y Howell Mountain (Napa Valley).  

Seamos francos, la Cabernet Franc nos está regalando actualmente vinos divertidos y de agradable complejidad. ¿Preparados para descubrirlos?