Los Terroirs del Mundo: Barossa y Coonawarra – Australia

Viajamos al continente australiano y nos detenemos en dos de sus terroirs más destacado: Barossa y Coonawarra, ambos ubicados en la región de Australia del Sur. Este dúo de terruños produce vinos desde el siglo XIX, pero no es hasta bien entrado el siglo XX que empieza a hacerse conocido y admirado mundialmente.

Los dos cuentan con diversos microclimas dentro de sus límites; unos son aptos para el cultivo de uvas tintas como la Shiraz (Syrah) y la Cabernet Sauvignon p.ej.; en tanto otros, algo más fríos y frescos, son óptimos para el desarrollo de uvas blancas: Sauvignon Blanc, Riesling, Chardonnay y Semillón.

A manera de introducción y de ubicación espacial, diremos que Australia del Sur está ubicada al centro sureste del continente. Limita con todos los otros estados australianos: Victoria, Nueva Gales del Sur, Queensland, Territorio Norteño (Northern Territory) y Australia Occidental. Hablando en términos de vitivinicultura, esta región cobija vides prefiloxéricas, las más antiguas de Australia y del mundo; así mismo, produce casi la mitad del total del vino australiano, motivo por el cual se le conoce como el “centro neurálgico” de la industria vinícola australiana. Tiene climas que van desde lo cálido (Barossa), lo marítimo (McLaren Vale), hasta lo frío (Adelaide Hills), pasando por Coonawarra, que posee microclimas tanto cálidos como fríos. Sin embargo, la mayor parte de South Australia es marítima. Su suelo es calcáreo rojizo (luego sabremos el porqué). En Australia del Sur se produce uno de los mejores Shiraz del continente.

Barossa: Su nombre proviene de un error cuando se hizo el registro de la zona. El coronel William Light equivocó el nombre original de “Barrosa”, tomado de la famosa playa de La Barrosa, en la provincia de Cádiz, España. Probablemente sus suelos le hicieron recordar a aquellos de esa parte de la costa española: terreno de un color marrón-rojizo o anaranjado como el del barro. Detenta un clima que va de templado a fresco. Sus suelos son calizos-arcillosos con ciertas partes arenosas. Éstos van desde el color gris-marrón al rojizo. El subsuelo es levemente ácido lo que restringe el crecimiento vigoroso y profundo de la raíz. Produce un Shiraz aterciopelado, exuberante y carnoso, que muchas veces se mezcla con la fruta dulce en mermelada de la Garnacha y de la Monastrell. Su Riesling es aromático y profuso (sobre todo en la subzona de Eden Valley); el Chardonnay aquí es untuoso, y también se elabora un fresco y cítrico Semillón. Muchas décadas atrás fue el centro de producción de vino a granel y de vinos fortificados.

Coonawarra: Vocablo aborigen que significa “madreselva” (“honeysuckle” en inglés), una flor blanca muy aromática. Coonawarra es conocida igualmente como “Terrarossa” o “Tierra Roja”; y esto se debe a que la base, fundamentalmente caliza, está cubierta por una capa de suelo franco saturado con óxido de hierro (de ahí el característico color rojizo). El estrato es muy permeable y con un Ph casi neutro, levemente alcalino, lo que contribuye a restringir la liberación de nutrientes minerales. Mientras más pobre el suelo, tanto mejor. Esta subzona de clima marítimo, particularmente variado, puede tener años fríos como cálidos.  Se destaca por sus excelentes vinos de Cabernet Sauvignon llenos de grosella negra, ciruela, ligeramente especiados y, asimismo, por sus excepcionales Shiraz. Sobresalen también los viñedos de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Riesling. Nota interesante: se afirma que la forma como las raíces de las viejas viñas de Coonawarra alcanzan el subsuelo calizo, es bastante similar a la de Saint Emilion en Bordeaux y a la de Côte d´Or en Bourgogne (AOC francesas). De ahí nace ese carácter tan peculiar de sus vinos.

Estos dos terroirs australianos nos cautivaran con toda una nueva experiencia de sabores y aromas. ¡No los dejes pasar!

Roberto Viacava Duffy, Sommelier peruano y Consultor en Vinos. Colaborador de La Canastería.