Los Terroirs del Mundo: El Bierzo, España

Este terroir está enclavado en la zona noroeste de Castilla y León. Si bien forma parte de esta región, está más emparentada y es más cercana a Asturias. Esa esquina nororiental, complicada y lluviosa, totalmente atrapada por el clima atlántico, donde cultivar vides y producir vinos se convierte en un ejercicio titánico.  Asturias destaca principalmente por elaborar vino blanco de uva Albariño, y podemos nombrar, por ejemplo, a la popular D.O. Rias Baixas. El Bierzo vendría a ser el “apéndice” más occidental. Aquí la influencia del Atlántico y del Mar Cantábrico llega un poco mermada; esta particularidad unida a una suerte de “microclimas”, permiten que esta comarca pueda elaborar vinos tintos, blancos y, por ende, rosados.  

Como dato curioso, podemos mencionar que esta zona aún mantiene ciertas costumbres de su pasado celta. Motivo por el cual el sonido de las gaitas aún se deja sentir en algunas celebraciones locales.

Cercada y protegida por una serie de cordilleras y montañas, y en el corazón de una depresión geográfica, Bierzo posee uno de los climas más templados de toda esta parte de España. Los termómetros, en verano pueden marcar 32°C y, en invierno, 1°C. La temperatura media se sitúa entre los 12°C y 14°C. La heliofanía o la cantidad de horas promedio anuales de sol es de 2,100 a 2,200. Ya conocemos la importancia que juega este factor en la maduración alcohólica y fenólica de las uvas. La altitud de los viñedos del Bierzo va desde los 450 msnm a los 700+ msnm. Esta comprobado que aquellos ubicados a mayor altitud (sobre todo en los últimos días de maduración de la uva) aportan mejor acidez y frescura al vino, al contar con noches levemente más frías. La acidez es elemento esencial para darle la energía y vivacidad necesarias para que el vino prolongue su envejecimiento. Así mismo, la complejidad (expresión) de sabores y aromas, y la estructura tánica, se ven positivamente influidas por la altitud. Los viñedos de zonas bajas, en cambio, al ser más cálidas, aportarán sensaciones de frutillos maduros, dulces o a compota.

¿Qué tipos de suelos conforman El Bierzo?

Los suelos de las partes altas, o de laderas pronunciadas presentan capas de esquisto o pizarra. Zonas medias pueden contener granito y arena, y las más bajas, son completamente aluviales con una proporción de arcilla y caliza. Encontramos cierta similitud con los suelos del Priorato en Cataluña, en lo que respecta al esquisto o pizarra. Si hemos leído ese artículo, sabremos que este tipo de suelo entrega al vino una peculiar mineralidad.   

¿Qué uvas se cultivan en este terroir?

La Mencía, uva tinta que ocupa 3/5 del total del viñedo y principal componente de los vinos tintos del Bierzo. Otras uvas tintas: Garnacha Tintorera que se usaba en la mezcla para aportar mayor profundidad de color; Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Merlot y Pinot Noir. En uvas blancas, reina sin oposición la Godello, al igual que en la D.O. Valdeorras. Otras uvas blancas: Malvasía, Gewürztraminer, Chardonnay y Palomino. Esta última ya en declive.  Los vinos tintos deben poseer un 70% de Mencía como mínimo en la mezcla. Se dice informalmente que esta uva tinta es la combinación de una Pinot Noir, una Gamay y una Syrah. Posee en su tipicidad características de estas tres uvas tintas mencionadas. La barrica de roble utilizada usualmente para los crianzas y reservas es de primer o segundo uso. No es muy adepta al roble nuevo. Hay algunos viñedos con vides muy viejas que podrían de alguna forma tolerarlo. Los tintos son de cuerpo medio, con niveles de alcohol que van de los 11 a los 14% de Vol. Alc., con aromas y sabores de frutillos negros, rojos, regaliz, piedra chancada, flores moradas/oscuras (violetas), herbales, caza y, en algunos casos podemos detectar ciertas notas reductivas.

Los bodegueros del Bierzo hacen más que alojar todo este terroir en una botella, lo hacen hablar.

Roberto Viacava Duffy, Sommelier peruano y Consultor en Vinos. Colaborador de La Canastería.