Los Terroirs del Mundo: Manchuela, España

La Manchuela se encuentra dentro de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, precisamente al este de las provincias de Albacete y de Cuenca. Casi acorralada por las Denominaciones de Origen de La Mancha, Almansa, Jumilla y Utiel-Requena; estas “hermanas mayores” lograron sus D.O. antes que La Manchuela, que en un primer momento quedó con una temporal y algo general D.O.P. (Denominación de Origen Protegida). No es sino hasta el año 2004 que logra su D.O. El motivo de haber estado un tanto relegada, se debió a que por muchas décadas en ella se elaboraron ingentes cantidades de vino a granel, rústico y muy elemental utilizando la uva autóctona Bobal. En el año de 1997, un grupo de viticultores se junta alrededor de una asociación con el objetivo de crear las bases para desarrollar y mejorar toda actividad tendiente a realzar el terroir y las bondades del vino de Manchuela.

El terruño posee dos ríos, Júcar y Cabriel, que acopian las lluvias que caen en mayor cantidad durante el mes de abril, mes del hemisferio norte en el que se da la brotación. Si las precipitaciones son moderadas, son favorables para una brotación vigorosa. En cambio, si son copiosas, pueden retrasar la brotación por una disminución de la temperatura. Sin embargo, son escasas entre los meses de mayo y setiembre, lo cual es un punto positivo. Respecto a la heliofanía, que favorece una mejor maduración de todos los componentes de la uva, esta zona cuenta con 3,300 horas anuales de sol, y una temperatura promedio de 14°C. Como podemos deducir, se trata de un clima continental moderado, óptimo para el crecimiento de uvas tintas. Las zonas un tanto más frescas se destinan para las uvas blancas.

La altitud en las que los viñedos están enclavados corre desde los 600 msnm y los 1,100msnm. Esta es otra variable que redunda favorablemente en la correcta maduración de los racimos. Vientos del Levante y del poniente ponen su cuota de calor, humedad y frescor.

¿Qué suelos componen La Manchuela?

Una sorprendente diversidad de superficies integra este terroir. Suelos de arcilla con base calcárea dan vinos jugosos, aromáticos y de buena intensidad. Aquellos eminentemente calizos gestan mostos ligeros, minerales y con cierta elegancia. Los gredosos tienden a ser más potentes, con dejos salinos y óptima fineza.

¿Qué uvas se cultivan en ella?

La Bobal: hay algunos viticultores empeñados en lograr alturas inusuales con esta una tinta autóctona. Nosotros podemos aseverar que se han obtenido destacados, únicos y atractivos vinos, sin embargo, nada que podamos acreditar de excelso o extraordinario. En cambio, en “blend” con Syrah, Garnacha, Garnacha Tintorera, Monastrell o Tempranillo (llamada Cencibel) adquiere una mayor complejidad y mejor estructura, con lo cual, se mejora formidablemente el pedigrí del vino. Uvas blancas: Verdejo, Viura o Macabeo, Moscatel de Grano Pequeño, Albillo Real, Sauvignon Blanc. Todos de fresco carácter, aromas tropicales y crujiente acidez.

Definitivamente La Manchuela es un bastión para encontrar autenticidad y originalidad. Será toda una aventura poder hallar vinos de esta D.O., pero bien vale la pena el esfuerzo.

Roberto Viacava Duffy, Sommelier peruano y Consultor en Vinos. Colaborador de La Canastería.