Los Terroirs del Mundo: Priorato (Priorat)

Cruzamos “el charco” y nos detenemos en España; precisamente, en una zona que no es ni La Rioja ni Ribera del Duero. Más bien, en un paraje en donde, alrededor del siglo XII, un grupo de monjes de la orden cartuja levantaron un monasterio: el Priorat de Scala Dei (Priorato de la Escalera de Dios). Y como en toda orden religiosa cristiana, el vino era un alimento totalmente indispensable. Por lo tanto, construyeron unas bodegas para elaborar este fermento que es parte fundamental de la eucaristía. Hasta aquí la historia.

Priorato, está situado en la provincia de Tarragona, la cual, a su vez, está ubicada en la parte sur de la Comunidad Autónoma de Cataluña. El Priorat o Priorato es un terroir único o, bien podríamos llamarlo, un terroir “extremo”. Es un paraje montañoso, agreste, pero inusualmente atractivo, regado por las aguas del río Ciurana (Siurana en catalán), que nace en las Montañas de Prades para desembocar luego en el río Ebro. Los viñedos se ubican entre los 100 msnm (llanos del valle) y los 750 msnm. Los más importantes se encuentran entre los 450 a 750 msnm, en laderas escarpadas en las cuales se ha tenido que trabajar arduamente para convertirlas en terrazas (andenes) idóneas, que evitan la erosión producida por las lluvias. Algunas parcelas, en cambio, están plantadas sobre las faldas de las montañas, sin recurrir a algún tipo de recurso técnico. La inclinación del terreno a menudo dificulta la tarea de cuidado y de recolección de las uvas. La vendimia en esta zona es totalmente manual.

Este terruño, al estar alejado del Mediterráneo, goza de un micro-clima continental, a diferencia de sus pares catalanes. Cálido, seco, con una excepcional insolación de casi 3,000 horas anuales y una bastante dilatada amplitud térmica, que va desde los 25°C durante el verano a -6°C en las noches de invierno. La media se sitúa cerca de los 15°C. Recibe anualmente precipitaciones de unos 600mm; pero durante periodos determinados del año: a finales del otoño y a inicios de la primavera.

¿Y sus suelos?

Los suelos del Priorato son variados y muy pobres en materia orgánica; poseen una abrumadora presencia de esquisto (suelo pizarroso), que se los locales llaman Llicorella. En estas láminas de esquisto hay una buena cantidad de mica; así mismo, encontramos algunas zonas con cal, arcilla y arena. Todos, sin excepción tienen un origen volcánico. ¿Qué característica particular le aportan al vino? Bueno, los tintos llevan una impronta de mina de lápiz, pedernal y una peculiar mineralidad, tanto en nariz como en boca.

¿Qué uvas se cultivan en este terroir?

Principalmente la Garnacha tinta, que se da de manera excelsa, siempre y cuando se mantengan muy bajos los rendimientos por hectárea. Si bien, el máximo autorizado por la denominación es de 42hl/ha, el promedio normal es de 30hl/ha. Existen parcelas con vides tan antiguas, que éstas sólo entregan dos racimos por temporada. Otras uvas tintas: Garnacha Peluda (Lledoner/Grenache Pelut), Cariñena (Carignan/Samsó), Cabernet Sauvignon, Tempranillo y, en menor proporción, Picapoll Negre (Picpoul Noir – uva francesa de Languedoc/Chateauneuf-du-Pape), Merlot, Cabernet Franc y Pinot Noir. Uvas blancas: Garnacha Blanca, Macabeo, Chenin Blanc, Pedro Ximénez, Viognier, Moscatel du Petit Grain.

El 90% es vino tinto, lo restante se reparte entre vino blanco, rosado y generoso. Los tintos son potentes, intensos y elegantes, con graduaciones alcohólicas altas (de 14 a 18% Vol.Alc.), pero con una estructura tánica capaz de sostener a un rascacielos. Es uso vendimiar las uvas tintas (dependiendo la variedad) con una o dos semanas de anticipación para obtener la suficiente acidez que permita un buen equilibrio con el alcohol y el tanino.  La tendencia actual es la de elaborarlos algo más frescos, afrutados y, más adaptables al paladar general; esto, sin dejar de lado la suculencia y originalidad propias aportadas por el terroir. Podemos afirmar con atrevimiento, que algunos vinos del Priorato compiten con los Grand Cru bordoleses, los de pago españoles o los de “Climat” a nivel mundial.

Como colofón: un grupo de jóvenes pioneros apostaron por este terruño hace unas décadas atrás y no se equivocaron. La tarea fue ardua, pero bien recompensada. Entre ellos podemos mencionar a: René Barbier/Clos Mogador, Álvaro Palacios/Finca Dofí (Delfín en español), Josep Luís Pérez i Ovejero/Mas Martinet y Daphne Glorian-Solomon/Clos Erasmus.

Creo sinceramente que en la vida nos podemos dar uno que otro lujo, un vino del Priorato es uno de ellos. ¡Salud!

Roberto Viacava Duffy, Sommelier peruano y Consultor en Vinos. Colaborador de La Canastería.

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