Los Vinos de Semana Santa

Una de las principales celebraciones católicas dentro del calendario cristiano, la Semana Santa, es de por sí, luego de la Navidad, la que simboliza mayores expresiones de fervor y de fe. El Viernes Santos, día en el que se recuerda la pasión y muerte de Jesús, es reservado principalmente para la abstinencia y para la reflexión. La iglesia durante este día prohíbe la ingesta de carnes rojas (res, carnero o ternero) y de carnes blancas (aves de caza, chancho, cabrito o cordero). En cambio, el pescado si está permitido, lo mismo que el pollo de manera excepcional. 

Adicionalmente, en Semana Santa, el huevo duro era frecuente en las preparaciones culinarias (de ahí deriva la tradición actual del huevo de pascua de chocolate),  asimismo, el pan pascual o de pascua.

De pescado, podemos incluir en nuestra mesa del viernes cualquier variedad, pero siempre destacarán el bacalao o sus sustitutos.  Preparado con garbanzos y espinacas, o variantes como: a la vizcaína, a la gallega o a la riojana. Afortunadamente, el mar del Perú es generoso, y nos permite encontrar cómodamente un reemplazo para el bacalao, en caso éste se presente escaso o con precios prohibitivos. 

Es nuestro propósito ayudarlos a elegir el o los vinos, de manera que la tarea de maridar o de  armonizar los platos y los vinos sea lo más sencilla posible, y adicionalmente, lo más placentera. 

Optaremos por seleccionar algunas recetas y recomendaremos a sus pares (vinos). Obviamente, no son todas, pero con un poco de imaginación, ustedes pueden hacer el ejercicio de encontrar reemplazos a sus platos tradicionales, sea a través de los ingredientes o de los sabores finales: 

Bacalao a la Gallega: Esta preparación lleva tomates, pimientos rojos, cebollas, ajos y vino blanco. Es así como lo preparaban en casa, y el equilibrio entre lo salado, lo dulce y ácido era sensacional.  Y bien, ¿con qué vino? Este plato nos permite ser flexibles y nos da la opción de ir por un vino rosé, blanco o tinto ligero, indistintamente. Rosados: White Zinfandel, Rosé de Malbec, rosados españoles de la Rioja o de Navarra, o un liviano pero sabroso rosé de Provence. Blancos: Kabinett Trocken alemanes, Vinho Verde portugueses, Chenin Blanc francés o sudafricano, Soave italiano, Muscat o Viognier de cualquier origen o un Gewürztraminer por igual. Bonus: Riesling Kabinett o Spätlese. Tintos: Pinot Noir del estilo alsaciano, Valpolicella italiano, Beaujolais francés, Barbera de cualquier origen y quizá algún rico Merlot.

Salmón al Horno con Alcaparras y Aceitunas: Alcaparras, aceitunas, culantro, ajos y perejil se machacan juntos, y luego esta pasta se unta sobre el salmón, al que previamente hemos pincelado con limón y sazonado con poca sal y pimienta.  Este mejunje o salsa desafía normalmente cualquier maridaje con vino, pero a nosotros nos gustan los retos, y como siempre manifestamos: “no hay nada que no se pueda armonizar con vino”. Dicho esto, los vinos seleccionados serían: Blancos, Cava o Champagne Demi Sec, Fumé Blanc californiano, Moscato d´Asti, cosecha tardías de Argentina de botella de 750 Ml, Liebfraumilch alemanes y algún Riesling Kabinett o Spätlese.  Rosados: White Zinfandel. Tintos: Lambrusco o recioto italianos.

Cebiches, Tiraditos y Sashimis: Nuestros ya usuales “sospechoso comunes”: blancos ligeros, crujientes y frutales de Sauvignon Blanc y de Chardonnay (jóvenes, sin barrica); y como hay un invitado inusitado  (el sashimi), elegiremos una cerveza lager española para acompañarlo.

Pescados a la Plancha (cualquier salsa): Dependiendo del color y de la intensidad de la salsa, escogeremos nuestro vino. Con pescados blancos, esta premisa es más notoria. Pidamos consejo certero y profesional al asesor de la tienda.

En La Canastería estamos empeñados continuamente en mejorar su experiencia gastronómica a través de los vinos. Les deseamos una Semana Santa de sosiego, concordia y unión.